Los investigadores lograron localizar la ciudad hundida
después de cuatro años de búsquedas a través de mediciones geofísicas. Y lo que
está emergiendo desde entonces es un auténtico tesoro arqueólogico. Enterrados
a unos 10 metros bajo la superficie, y en un magnífico estado de conservación
gracias al efecto protector de la arena, los objetos hallados (monedas de
distintas procedencias, amuletos, piezas de cerámica, tabletas con textos en
varios idiomas, docenas de sarcófagos, estatuas de cinco metros de altura,
restos de más de 60 barcos, unas 700 anclas…) están sacando a la luz, poco a
poco, la historia de una ciudad que llegó a ser uno de los puertos comerciales
más vibrantes del Mediterraneo oriental.
Parte de los objetos recuperados se exhibieron ya en una
exposición itinerante (Los tesoros sumergidos de Egipto), que llegó a Madrid en
el año 2008. La novedad ahora es que con la información proporcionada por todo
este valiosísimo material, de carácter comercial, cotidiano y religioso, se ha
producido un documental sobre las excavaciones, que incluye la reconstrucción
de la ciudad en un espectacular modelo digital en tres dimensiones. El programa
se emitió por el canal Arte de la televisión alemana el 11 de mayo,
bajo el título de La ciudad sumergida de Egipto, una leyenda revelada. El
documental (y la difusión, sobre todo a través de Internet, de las
espectaculares fotografías del yacimiento) han vuelto a asomar estos días a
Heracleion a los medios de comunicación.
El misterio sobre qué fue exactamente lo que provocó el
hundimiento de Heracleion, sin embargo, permanece. El equipo de Goddio sugiere
que los pesados edificios, que se erigían sobre un terreno de arcilla y arena,
no soportaron un terremoto. Otras teorías hablan de inundaciones, y de posibles
derrumbes combinados con un progresivo aumento del nivel del mar.
Según la opinión de un equipo de técnicos de la universidad
estadounidense de Stanford, Heracleion, al igual que otros núcleos urbanos de la misma zona (en concreto, Canopus y una
de sus barriadas, llamada Menuthis) fue destruida como consecuencia de una
serie de terremotos y maremotos que asolaron las costas egipcias a causa del
surgimiento de una grieta en una falla marina existente entre Sicilia y Egipto.
Las primeras referencias a Thonis-Heracleion se remontan al
siglo XII antes de nuestra era, si bien lo más probable es que fuese fundada en
el siglo VIII a. C. En cualquier caso, no llegó a ser un importante centro
comercial internacional hasta la última época faraónica, durante el llamado
Periodo Tardío, cuando logró convertirse en el principal puerto egipcio, antes
de la fundación de Alejandría en el año 331 a. C.
La ciudad se mantuvo en pie durante cerca de mil años más,
hasta que, probablemente en el siglo octavo de nuestra era, se hundió bajo las
aguas.
En su época de mayor esplendor, debió de ofrecer
un aspecto impresionante. Según explica el profesor Goddio, Heracleion estaba
articulada en torno a un enorme templo dedicado al dios Amun-Gereb, la
principal divinidad egipcia en aquel tiempo: “Alrededor del templo, una gran
red de canales daba a la ciudad la apariencia de estar asentada sobre una
laguna. En sus islas e islotes se levantaban a su vez otros santuarios menores,
y en el lado norte del templo dedicado a Heracles, un gran canal fluía de este
a oeste, conectando el puerto con un lago”.
La ciudad que se creia un mito sigue emergiendo demostrando, sin dudas, que nuestro mundo oculta secretos tan grandes como ciudades enteras.



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